Logística Venezolana, Fuerte ante la Crisis

Si hablamos de logística debemos identificar primeramente el termino: “es la técnica que se ocupa de la organización de los flujos de mercancías, energía e información”.

 

De acuerdo con la Asociación de Logística de Venezuela (ALV), la cadena de logística son todas aquellas acciones que se hacen para entregar un bien o servicio a un consumidor, esto incluye la contratación de intermediarios. Los rubros tradicionales en el sector son el transporte y el almacenamiento, sin embargo también se incluye el manejo de inventarios, las operaciones de maquila y transbordo, los trámites de nacionalización de carga, los flujos de materiales y los flujos de información.

 

De acuerdo con el marco jurídico vigente en el territorio nacional, no existe ninguna ley que defina qué es un operador logístico ni que defina el grado de integración que se requiera para que sean clasificados como tal. En el país existen empresas que realizan su proceso logístico completo, mientras que otras optan por tercerizar -parcial o completamente- la cadena de distribución de sus bienes o servicios, situación que dada la situación actual del país viene a ser una de las mejores opciones disponibles tanto por garantía de respuesta como de calidad en el proceso, así como la transparencia en el proceso.

 

La industria Venezolana opera con unas rutinas de trabajo regulares y estandarizadas a nivel mundial ne donde su “logística” cumple un factor primordial, en estos momentos la crisis general que está sufriendo el país, que muchos sectores han optado por “politizarla” aunque en la humilde opinión de este escritor el tema va mucho más allá de eso y corresponde a proceso morales y humanos asociados a la búsqueda de satisfacción de necesidades particulares y no globalizadas,  de sectores no necesariamente políticos (sin descartar la posibilidad de la  participación de personalidades ligadas a la política de todos los sectores.

 

Decimos que la Logística sobrevive en Venezuela principalmente por el hecho de que en el último año se ha visto afectada por la galopante inflación  y un comportamiento del aparato productivo completamente atípico y difícil a nivel general.

 

Estos factores han dificultado realizar un proceso de planificación, lo que lleva a improvisar y a apagar fuegos en cada situación que se presenta, generando inconsistencias y procesos inseguros de trabajo y por ende una total desinformación en los procesos, que conllevan a especulaciones y a aprovecharse de hacer anuncios alarmistas y delicados.

 

No obstante, confía en que, la actividad  logística se mantendrá a flote aunque se profundicen las condiciones adversas que obstaculizan el rendimiento óptimo del sector.

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